El zócalo de este mueble de lavabo doble de cuarto de baño, estaba muy deteriorado.

El agua se filtraba a través de los sellados de la mampara y de la encimera y el cliente se quejaba que olía a humedad: la madera se había podrido y estaba en muy malas condiciones.

Empezamos a desmontar el zócalo sin saber que es lo que nos encontraríamos.

la madera estaba descompuesta e incluso la humedad penetraba por debajo del solado, humedeciendo las placas de mármol.
Una vez retirada la madera dañada, eliminamos el sellado de la mampara y lo volvimos se sellar.

Una vez repuestos los sellados (el origen del problema) decidimos sustituir el zócalo de madera, añadiendo un burlete de goma en la base, para protegerlo de la humedad y reforzando los ángulos interiores con escuadras metálicas al interior. 

Resultado final: trabajo fino, limpio y eficaz.

Y lo más importante: cliente satisfecho.