Esta pared de este dormitorio, como se puede ver, tenía una humedad provocada por filtraciones a través de la bañera, que ocasionaban no sólo desprendimientos de pintura y de papel pintado, sino un abombamiento muy pronunciado del rodapié de madera.

El rodapié se desmontó y se tuvo unos cuantos días bajo el peso de muchos libros, para que recuperase algo su forma, habida cuenta de la imposibilidad de hacer uno exactamente igual.

La pintura se saneó, se emplasteció y se lijó y pintó.

El tramo de papel pintado se repuso con unos retales que tenía guardados el propietario. 

Este fue el proceso de los trabajos: